La venida del Señor según 1 Tesalonicenses

raptoEn los círculos cristianos evangélicos se ha popularizado desde hace casi un siglo la enseñanza de un rapto cristiano masivo. Esto es así gracias a la publicación y éxito de escritos como la Biblia de Referencia Scofield (1917) y The Late Great Planet Earth (1970) de Hal Lindsey. Este arrebatamiento/rapto ocurriría antes de un periodo de siete años de tribulación, tras los cuales Cristo regresaría como Señor a juzgar al mundo e instalar un reino milenario. La venida del Señor tendría dos partes: el arrebatamiento de la iglesia del mundo y el regreso de Cristo luego de los siete años de tribulación. A esta posición se le conoce como dispensacionalismo pretribulacional y premilenial.

Uno de los textos favoritos (si no es el favorito) para sostener esta posición es 1 Ts 4.15-17. Es más productivo hacernos una idea general de 1 Tesalonicenses antes de ir a este texto específico, por lo que de inicio veremos un poco el contexto en el que la escribió Pablo.

La iglesia en Tesalónica, capital de Macedonia, fue una comunidad originada por la predicación del apóstol Pablo (Hch 17.1-10). Pablo y sus compañeros tuvieron que abandonar la misión en ese lugar de manera repentina debido a una creciente persecución. Al momento de escribir 1 Tesalonicenses, parece ser que la iglesia había atravesado un tiempo de persecución “a manos de sus paisanos” (2.14). Aunque Pablo le había advertido a los tesalonicenses de las dificultades que surgirían debido al modo de vida cristiano, él se encontraba preocupado por la fortaleza de su fe tras ese periodo difícil (3.1-5). Por esta razón, envió a Timoteo a fortalecer a la comunidad, pero ¡qué sorpresa que se encontró a una comunidad vibrante! Cuando Timoteo regresó del viaje con las buenas noticias, el apóstol se lleno de inmensa alegría (3.6-10). “El saber que ustedes están firmes en el Señor, nos reaviva”—dice el apóstol en 1 Ts 3.8.

A su regreso, Timoteo trajo consigo algunas preguntas y preocupaciones de la comunidad. Éstas fueron contestadas por Pablo en lo que se conoce como la segunda parte de la carta, que cubre 1 Ts 4.1–5.24. Es importante constatar que el contenido de esta sección es práctico, no especulativo.[1] En ese espacio Pablo trata de manera muy global la ética sexual (4.3-8), el amor entre creyentes (4.9-10) y la necesidad del trabajo (4.11-12). Luego va a una parte más amplia sobre la venida del Señor (4.13-5.11) y culmina las exhortaciones con unas instrucciones generales (5.12-22). Veamos de manera más específica 1 Ts 4.13-5.11.

Una de las preocupaciones de la comunidad era referente a sus muertos. Las preguntas que se intentan contestar son: ¿qué sucederá con nuestros muertos? ¿presenciarán la venida del Señor? ¿participarán en su glorioso desfile a la tierra? Pablo intenta consolar a esta comunidad afirmando la esperanza en la resurrección. “Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él” (4.14). Luego, utilizando imágenes apocalípticas comunes en su tiempo, Pablo escribe lo siguiente:

Por esto les decimos a ustedes, como enseñanza del Señor, que nosotros, los que quedemos vivos hasta la venida del Señor, no nos adelantaremos a los que murieron. Porque se oirá una voz de mando, la voz de un arcángel y el sonido de la trompeta de Dios, y el Señor mismo bajará del cielo. Y los que murieron creyendo en Cristo, resucitarán primero; después, los que hayamos quedado vivos seremos llevados, juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire; y así estaremos con el Señor para siempre. Anímense, pues, unos a otros con estas palabras. (4.15-18)

He ennegrecido varios términos importantes que son los que nos aclararán el significado del pasaje. Lo primero que debemos preguntarnos es: ¿qué significa “la venida del Señor”? La interpretación del arrebatamiento pretribulacional interpreta este pasaje como “la venida de Jesús a buscar a su iglesia”. Un estudio de la palabra «venida» (parousia) nos arroja otro significado. Parousia tiene dos significados principales:[2]

  • En un contexto de culto, la palabra evocaba la venida de una deidad, que en ese momento se hacía presente a través de una revelación de su poder, o cuya presencia era celebrada en medio del culto.
  • La palabra se volvió el término oficial de la visita de una persona de alto rango, en particular, de la visita de reyes y emperadores a una provincia.

Si hacemos una inferencia, el pasaje en realidad no nos dice que Jesús aparecerá en el cielo y saludará al mundo a lo lejos para luego desaparecer con la iglesia. Lo que el pasaje pretende exponer es que Jesús hará presencia en el mundo, nos visitará como un emperador visitaba sus provincias.[3]

El pasaje dice que, luego de los muertos resucitar, los vivos “seremos llevados, juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el Señor en el aire”. Podemos notar que, en efecto, habrá un “rapto”. Lo que el pasaje no dice es que Jesús, quien va bajando del cielo, se dará media vuelta y regresará. La palabra «encontrarnos» (apantēsis) expresa el recibimiento que los súbditos le hacen a su rey, reina o gobernante: salen de su ciudad a recibirle y lo acompañan al final de su trayecto a la ciudad.[4] Lo que Pablo está diciendo aquí es lo siguiente: seremos llevados a las nubes con Cristo y lo acompañaremos en su marcha gloriosa a la tierra. Se ha cumplido la esperanza cristiana. Los creyentes en Jesús han sido vindicados y ahora estarán “con el Señor para siempre” (4.17).

Pablo presupone que luego vendrá algún tipo de juicio (5.3). La venida del Señor será repentina (5.2) y aquellos que “duermen” (5.7) experimentarán “destrucción” (5.3) y “castigo” (5.9). En 1 Ts 5, Pablo insta a los tesalonicenses a mantenerse despiertos y vigilantes. “Debemos protegernos, como con un coraza, con la fe y el amor, y cubrirnos, como con un casco, con la esperanza de la salvación. Porque Dios no nos destinó a recibir el castigo, sino a alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo” (5.8-9).

En conclusión, vemos que Pablo, a través de su enseñanza escatológica, pretende dar esperanza a la comunidad cristiana en Tesalónica. Un asunto que debe tratarse es si el lenguaje apocalíptico que Pablo utiliza debe interpretarse literalmente (el lenguaje apocalíptico es metafórico por naturaleza) y ver la relación de este texto con otros que describen el mismo evento en las cartas paulinas (1 Co 15.23-27, 51-54; Flp 3.20-21). Otro día será.


[1] M. Eugene Boring, An Introduction to the New Testament: History, Literature, Theology (Louisville, KY: Westminster John Knox Press, 2012), 215.

[2] William F. Arndt et al., A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, 2nd ed. (Chicago: University of Chicago Press, 1979), 630.

[3] N.T. Wright, Surprised by Hope: Rethinking Heaven, the Resurrection, and the Mission of the Church (New York: HarperCollins e-books, 2008), 128-29, Kindle.

[4] Boring, An Introduction to the New Testament, 216.

4 Respuestas a “La venida del Señor según 1 Tesalonicenses

  1. Estupendo análisis explicativo. Gracias por producirlo. No conocía la dimensión de “regreso a la ciudad” que el concepto ‘apantesis’ tiene. Me parece un elemento importantísimo en el entendimiento del mensaje de la carta; nos invita a hacer una teología mayor pertinencia y responsabilidad para nuestro contexto y rebate las invitaciones de una escatología escapista. ¡Saludos!

    • Saludos Carmelo,
      ¡Qué sorpresa tenerte por acá! jaja Produje este texto gracias a que tuve que preparar una clase de 1-2 Tesalonicenses para el instituto. Debido a que el tema escatológico es inevitable en ambas cartas, tuve que investigar un poco.
      Hay quienes afirman que Pablo está utilizando lenguaje imperial de manera intencional, haciendo así un contraste entre Jesús y el emperador. Si te fijas, tanto la “venida” como el “recibimiento” pertenecen al mismo tipo de evento. Esto es algo que se nos escapa debido a nuestra distancia temporal/geográfica/lingüística. Demos gracias a Dios por las ciencias bíblicas. Amén. jaja
      Un abrazo, mi hermano. Pronto te llamo para reunirnos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s